lunes, 20 de septiembre de 2010

Tipología Estudiantil

Como en la selva tropical, en nuestros salones de clases nos encontramos con una variadísima fauna de especímenes propios de las universidades, y que fácilmente podemos encontrarlos en todas las carreras habidas y por haber; no se clasifican sólo por su apariencia como tal sino también por la actitud que toman al ir a clases. He aquí una breve clasificación fuera de la típica "Sabelotodo/Bufón/Tonto" que nos muestran en películas, esto es la realidad:



Los Asienta-todo. Quién no se ha percado de es@ muchach@ que por cada palabra que dice el instructor afirman con la cabeza, yo sí. Aunque una que otra vez lo he llegado a hacer. Estas personas pueden pasar 2 horas completas de clases asintiendo con la cabeza por cada oración dictaminada, así sea algo totalmente absurdo o sí sólo se está dando la hora, el individuo en cuestión debe dar a conocer que está de acuerdo.

Ejemplos:
  • Caso 1. Prof.: "Porque la célula es la unidad de todo ser vivo". Alumno: *Asiente*;
  • Caso 2. Prof.: "Muchachos, debo aplazarlos a todos, porque soy arrecho y ya". Alumno: *Asiente*
  • Caso 3. Prof.: "Bla, bla, bla, bla, bla". Alumno: *Asiente*.
Nota: El bla, bla significa que a la persona no se le entiende lo que dice.



Preguntadores empedernidos. Este grupo es algo molesto. A veces es necesario aclarar en alguna clase ciertos tópicos que no se entendieron en todo su esplendor, por eso, se atreve a preguntar al instructor algo que no fue procesado del todo, esto es normal. Lo que no es normal es cuando se explican cosas muy sencillas y llega un "preguntador empedernido" a soltar interrogantes banales, quieren preguntar sí o sí.

Y este grupo podemos subdividirlo en dos más. Los PPP (Preguntar-Por-Preguntar) y los Preguntadores Brutos (sencillamente no tienen otro nombre). Los PPP se encargan de preguntar las últimas explicaciones del profesor.

Por ejemplo: Prof.: "Porque la célula es la unidad de todo ser vivo". Alumno: Es decir, profesor, lo que usted quiere decir es que la célula es en el ser vivo la unidad".

Los Preguntadores Brutos simplemente no entienden NADA de lo que dice el profesor, y pregunta cada cosa explicada, así sea entendible hasta para un pre-escolar.



Risajalabolita. Esta gente, bueno. Muchos profesores tienen la errada idea de que son graciosos, los Risajalabolita ayudan a alimentar ese ego de dizque comediante de nuestros profesores, se ríen a carcajadas del más mínimo pseudo-chiste que se lancen, no sé si es porque de verdad les parece gracioso lo que dicen (nunca lo es) o es por que desean obtener una ganancia secundaria de esta actitud. ¿Será que el profesor subirá puntos o tratará mejor al que se ría de sus chistes? Lo dudo.



Sábanas pegadas. Yo particular y orgullosamente he pertenecido a este grupo de estudiantes. Los Sábanas pegadas SIEMPRE pero SIEMPRE deben tener sueño, no importa la hora, día o clima, ellos van a querer dormir en cualquier momento de la clase (Puede extenderse a fuera de las aulas de clase). Se aquejan de un sueño que nada se los puede quitar, el café no ayuda, y la voz de la profesora tampoco lo hace. De repente termina la clase y los encuentras con una marca de espiral de cuaderno en sus caras.



Los citados. También pueden ser llamados los recordados. Estos individuos tienen la capacidad de estar en la memoria para ejemplos de los profesores (Capaz pertenezcan al grupo de los preguntones). Increíblemente el profesor por cada ejemplificación que hace menciona a este grupo como actor de su oración. El problema de los citados (Y agradezco enormemente no pertenecer casi en este grupo cuando se trata de salones de clases con gran volumen de estudiantes) es que tienen la mala suerte de que al estar alojados en la escasa memoria para nombres de los profesores son interrogados mucho por los profesores, ya sea sobre temas en general (¿Cómo se llama el presidente de Zimbawe?) o preguntas de la clase anterior.



Tecnodistraídos. Las clases son aburridas en ocasiones, a veces no nos queda más que escucharla porque "va para el examen" o simplemente no pararle y estar como estatuas viendo diapositivas. A los tecnodistraídos se les ocurre algo mejor, utilzar sus aparatos eléctronicos para pasar el rato y ojo, los tecnodistraídos no actúan sólo en clases aburridas, pueden hacerlo en todas las clases. Tenemos dos clases: Los musiqueros y los celularísticos.

Los musiqueros mientras se aburren de las clases aprovechan el tiempo y sacan su preciado iPod/mp3 para degustar de su buena (o mala) biblioteca musical, no importan si están al frente del profesor o no, pena no tienen. Unos de ellos pasan desapercibidos, pero otra tanda al parecer no comprende que si lo tienes a "full volumen" los demás también pueden escuchar.

Los celularísticos no pueden estar sin mandar mensajes de texto durante todo la clase. No sé si le escriben a sus novi@s, arrejuntes, amig@ que esta afuera para decirle que está ladilla la clase, abuela, perro, pero si no tienen tema de conversación lo pueden sacar enviando un mensaje de texto. Cuántas veces no nos ha llegado un "¿Hola, qué haces?" o cuántas veces no lo hemos mandado. Adicional a los mensajes de texto, están los que postean tanto en Twitter como en Facebook.



Las chismositas. Su nombre lo indica todo, creo. No hay clase en que esas dos comadres no se sienten al lado para echarse los chismes de la vida de todo el mundo, que si vieron quien terminó con quien por facebook o que tal es una zorra. No sé que es peor, que vivan hablando de todo el mundo, o que interrumpan la clase. Y cuidado y si uno se atreve a decirle que bajen la voz. Por eso, hay que evitarse sentarse cerca de estas fanáticas de "La Bomba".



Los Ausentes. Y por último pero no por ser menos importante o minoría. Que sería de el salón de clase sin "Los que no van". Debo decir que también me incluyo en este grupo, sobre todo para esas clases magistrales fastidiosas donde ir es una pérdida de tiempo, ir a una hora de clases a sentarse y no poder entender nada porque están las chismosillas cerca tuyo mientras el profesor dice puro "Bla, Bla, Bla". Los ausentes tienen N razones para no ir a clases:

  • Quieren seguir durmiendo
  • Están deprimidos
  • Los operaron hace poco
  • Los que dicen: "Que ladilla ir una hora a la universidad para nada" o "Eso lo desgraban"
  • La universidad es fea
  • Debo ver la novela
  • Tienen una excusa sobre-elaborada de la materia, tipo: "Lo que pasa profesor es que no pude venir porque resulta que yo vi la materia el semestre pasado y luego metí la materia por departamento entonces no sé si me salió..." y así siguen.
Es importante recalcar que los ausentes en ciertas materias resultan ser la mayoría, nada alentador de verdad. Tanto es así que por falta de asistentes a clases algunos profesores han decido eliminar las mismas, o en otro caso, hacer la evaluación referente a ellas más arrecha.

Más allá de este kaleidoscopio de personalidades, qué sería de nuestros salones sin ellos. Sin su existencia no cabría la posibilidad de anécdotas para el futuro, "fulanita vivía chismeando con sutanita". Econtraremos a lo largo de nuestra pasada por la universidad muchos más de tipos de estudiantes (En este texto faltan muchos más pero por motivos de espacio, y de ladilla, se dejan para otra ocasión) que cada quien internalizará y se podrá incluir en un grupo (Que hay que hacerlo).

#Hastalogo!

3 comentarios:

Angela Millán dijo...

Andrux, este post es una genialidad.
He tenido fantasias donde les coloco adhesivo en la boca a los preguntadores brutos...
Las chismositas, como las odio, en mi semestre hay un par que también son tecnodistraidas, solo me quedaba ver sus cabezas al estilo Sheldon, esperando POW...
Creo que esta semana, seré una ausente...

Carlos A. dijo...

Haha como extraño esos dias de resortes marcados en mi cara, raramente cuando sales y no encuentras nada que hacer (te tocan los 8 meses esos de esperar cupo en las universidades) comienza a hacerte (hasta cierto punto, no exageremos) falta todo eso. Hace aaaaaaaaaaños que tenía este blog en Favoritos, hoy decidí darle uso al SEGUIR y aqui estoy. De igual forma te sigo en twitter... te stalkeo la vida haha es joda.

Andrés dijo...

Epale Carlos, ciertamente se empieza a extrañar la convivencia en los salones de clases aunque no siempre es del todo placentera, es como necesaria. Yo siempre ansío las vacaciones, pero creo que no paso de tres meses.

Muchas gracias por ser uno de los pocos en leer estos posts producto de mi ladilla descomunal!

Saludos.